Cuida tu corazón

Prefiere grasas buenas y alimentos frescos. Tu corazón te lo agradecerá durante muchos años.

  • Aceite de oliva como grasa principal.
  • Pescado azul (sardina, salmón, caballa) 2–3 veces por semana.
  • Frutos secos sin sal: un puñado al día.
  • Menos sal: usa hierbas, ajo, limón.
Pescado fresco con hierbas y limón

Frutas, verduras y proteína

Que tu plato tenga color y proteína suficiente para mantener tus músculos fuertes.

  • Cinco colores al día entre frutas y verduras.
  • Proteína en cada comida: huevo, legumbres, pollo, pescado o yogur.
  • Cereales integrales: avena, arroz integral, pan integral.
  • Legumbres 3 veces por semana.
Variedad de frutas y verduras frescas

Hidratación y menos ultraprocesados

El cuerpo pide agua aunque no sientas sed. Y los alimentos muy procesados pueden esperar.

  • 6 a 8 vasos de agua al día, repartidos.
  • Reduce embutidos, bollería y bebidas azucaradas.
  • Modera el alcohol; muchos días sin él, mejor.
  • Lee etiquetas: pocos ingredientes y fáciles de reconocer.
Vaso de agua sobre una mesa

Un día de comidas (ejemplo)

Una idea sencilla, no una regla.

  • Desayuno

    Avena con fruta y un puñado de nueces. Café o té.

  • Comida

    Ensalada variada, lentejas con verduras y una fruta.

  • Merienda

    Yogur natural con un trozo de fruta.

  • Cena

    Pescado al horno con verduras asadas y pan integral.